Consumers International – Informes de Crédito, Datos e Inteligencia Artificial: Tres Cuestiones Clave

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La información crediticia tiene beneficios tanto para los consumidores como para los proveedores, con el potencial de promover préstamos más responsables y reducir el riesgo de impagos. Sin embargo, los desarrollos en el uso de datos e IA podrían estar complicando aún más un área ya controvertida.

Una consulta reciente con los miembros de Consumers International reveló una imagen internacional compleja. Existen diferencias significativas entre los países con respecto a quién es responsable de los informes de crédito, incluidas las oficinas públicas, las grandes oficinas privadas y un número cada vez mayor de fintechs que realizan verificaciones de crédito, ya sea para sus propios préstamos o para terceros. Nuestro miembro BEUC destacó que incluso dentro de Europa no existe un sistema común.

También hay diferencias significativas en los datos que se utilizan. Si bien algunas evaluaciones utilizan datos limitados sobre incumplimientos crediticios anteriores, cada vez se utilizan más datos financieros, como el pago de facturas de servicios públicos, así como datos no financieros. Esto puede incluir redes sociales, historial de navegación e incluso pruebas psicométricas.

Las diferencias entre países no son necesariamente un problema, sin embargo, algunas prácticas están planteando preocupaciones. Surgen tres problemas clave para los consumidores y la información crediticia en todo el mundo.

Confusión

Los miembros de Consumers International sugieren que puede haber una gran confusión sobre los informes de crédito. La investigación realizada por CHOICE reveló que 1 de cada 3 consumidores australianos dijeron que no entendían cómo funcionan los informes de crédito. Del mismo modo, Which? en el Reino Unido, encontró que solo el 5% de los participantes podían identificar correctamente qué acciones afectaron sus puntajes de crédito de una lista de 20 opciones.

Esta confusión también se extiende a la falta de comprensión sobre el control que los consumidores tienen sobre su información. En Corea del Sur, el Reino Unido y Australia, los consumidores tienen derecho a acceder a un número limitado de informes de crédito gratuitos, pero a menudo desconocen este derecho o creen que solicitar un informe de crédito puede dañar su puntaje de crédito.

Esta es una preocupación particular ya que los estudios han demostrado que puede haber una gran cantidad de errores contenidos en las evaluaciones. Consumer Reports señaló que la Comisión Federal de Comercio descubrió que aproximadamente uno de cada cinco consumidores, o aproximadamente 40 millones de personas, tenían un error en uno de sus informes de crédito.

Consentimiento

Los consumidores a menudo desconocen que sus datos se están utilizando en los informes de crédito. Es posible que hayan dado su consentimiento simplemente marcando una casilla al final de los Términos y Condiciones largos y complejos, o tal vez ni siquiera hayan sido requeridos en primer lugar. En Brasil, existe la preocupación de que la legislación reciente permita que algunos datos sobre los consumidores se envíen a las oficinas sin su consentimiento previo.

Esta falta de transparencia podría empeorar con el advenimiento de “super aplicaciones” que ofrecen crédito al consumidor junto con servicios como redes sociales, comercio electrónico y pagos. Comprender cómo se recopilan y utilizan los datos de un consumidor en una situación así podría ser particularmente difícil. Algunos fintechs ya están utilizando los datos de las redes sociales de maneras preocupantes, por ejemplo, Lenddo reduce la calificación crediticia de un consumidor si son amigos de Facebook con alguien que no ha podido pagar un préstamo de Lenddo a tiempo.

Incluso en regiones con leyes sólidas de protección de datos, como la UE, todavía existen riesgos. Existe una tensión en el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la UE entre los conceptos de minimización de datos y uso legítimo. Las empresas pueden explotar este último si pueden demostrar que el uso de ciertos tipos de datos es lo suficientemente predictivo en los informes de crédito.

Finalmente, también hay preguntas sobre el uso cada vez mayor de informes de crédito por parte de los proveedores de servicios no financieros. Hay informes de Kenia de que los empleadores potenciales han utilizado los informes de crédito, mientras que los activistas alemanes han destacado que su puntuación SCHUFA (crédito) puede ser utilizada por propietarios y proveedores de la red.

Correlación, no causalidad

Con fuentes de datos alternativas, el objetivo es crear una imagen más integral de la capacidad del consumidor para pagar un préstamo mediante la recopilación de una gama más amplia de datos y analizarlos rápidamente con algoritmos. Si el uso de algoritmos e IA en los informes crediticios se generaliza y avanza, incorporando el aprendizaje automático en lugar del análisis simple, los consumidores podrían enfrentar más riesgos.

Si bien la IA puede ser experta en detectar patrones, esto tiende a identificar la correlación en lugar de la causalidad. Un estudio utilizó huellas digitales para predecir quién pagaría un préstamo y descubrió que los usuarios de computadoras Mac y cuentas de Gmail tenían mejores riesgos de crédito que los usuarios de cuentas de PC y Hotmail. Esto resalta el potencial de los algoritmos para discriminar en función de las correlaciones, lo que se vuelve mucho más preocupante cuando se aplica a características sociales como la raza, el género o los ingresos.

Chi Chi Wu, del Centro Nacional de Derecho del Consumidor, testificó ante la Cámara de Representantes de los EE. UU. En julio de 2019 sobre el uso de datos alternativos en la calificación crediticia, señalando que el uso de algoritmos podría reproducir disparidades y prejuicios de “horneado”. Promovió la necesidad de considerar implicaciones sociales más amplias en lugar de solo la predicción de un algoritmo.

Por último, es crucial tener en cuenta que los resultados que producen los algoritmos solo pueden ser tan buenos como la información que utilizan. Dadas las serias preocupaciones sobre la precisión y relevancia de algunos datos de calificación crediticia, la IA no debe verse como una solución milagrosa a los problemas existentes.

¿Qué sigue?

A pesar de las preocupaciones que surgen con el uso de datos e inteligencia artificial en los informes de crédito, es importante recordar sus posibles beneficios; puede ser una herramienta útil en la inclusión financiera, ya que brinda a los consumidores con poco historial financiero formal acceso al crédito que de otro modo se les habría negado y crea un proceso más eficiente para todos. Además, si bien los riesgos de prejuicio en la IA son preocupantes, el sesgo humano sigue siendo un problema también en los procesos de evaluación más tradicionales.

Sin embargo, esta nueva tecnología necesita ser manejada cuidadosamente para evitar el sobreendeudamiento y la posible exclusión. Los próximos pasos clave para los defensores de los consumidores y los reguladores incluyen garantizar que los consumidores tengan fácil acceso a información clara sobre los informes de crédito, así como la transparencia y los controles sobre cómo se recopilan y utilizan sus datos de informes de crédito. Al mismo tiempo, las empresas que usan IA necesitan incorporar la responsabilidad en sus diseños.

Dadas las preocupaciones y dificultades que los consumidores ya enfrentan con los informes de crédito, estos pasos son cruciales para aprovechar las oportunidades que presenta la nueva tecnología y minimizar los riesgos. Sin ellos, podemos encontrarnos en una situación en la que los costos del crédito son más que solo financieros.

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